Hola, soy
Nuria.
Acompaño a mujeres que sienten que la ansiedad ha empezado a ocupar demasiado espacio en su vida y quieren recuperar la calma, la confianza y la libertad para volver a sentirse ellas mismas.
Mucho antes de convertirla en mi profesión
Mi interés por la psicología comenzó mucho antes de convertirla en mi profesión.
Durante años, leer sobre psicología y desarrollo personal fue una forma de comprenderme mejor y encontrar respuestas a cosas que yo misma estaba viviendo. Poco a poco, ese interés se convirtió en una auténtica pasión.
Aunque mi trayectoria profesional comenzó en un ámbito diferente, llegó un momento en el que entendí que quería dedicarme a aquello en lo que sentía que realmente podía aportar: acompañar a otras personas en procesos que yo también había necesitado comprender.
Sé lo que es sentir que la cabeza no para.
Sé lo que es intentar hacerlo todo bien y, aun así, no sentirte en paz.
Sé lo que es entender racionalmente lo que te ocurre y comprobar que, por dentro, algo sigue reaccionando de la misma manera.
Esa búsqueda personal me enseñó algo que hoy sigue guiando mi trabajo: comprender lo que nos ocurre puede aliviar, pero el cambio suele empezar cuando aprendemos a relacionarnos de una forma diferente con nosotros mismos.
Trabajo desde la escucha, la cercanía y el respeto por la historia de cada persona. Sin respuestas prefabricadas y sin asumir que lo que ayuda a una persona tiene que servirle necesariamente a otra.
Entender no siempre basta
Puedes saber de dónde viene tu ansiedad, reconocer tus patrones y entender por qué reaccionas de una determinada manera. Y, aun así, seguir sintiendo miedo, bloqueo o alerta.
Con los años descubrí que entender la ansiedad era solo una parte del camino. Muchas personas saben perfectamente lo que les ocurre y, aun así, siguen sintiéndose atrapadas. Esa fue una de las razones por las que empecé a integrar otras formas de acompañar además de la terapia psicológica.
Por eso trabajo desde un enfoque integrador. Entiendo a la persona como un todo: mente, cuerpo y energía están en constante interacción y no pueden entenderse de forma aislada.
La psicología constituye la base de todo el proceso. Desde ahí adapto el acompañamiento a las necesidades de cada persona, integrando diferentes enfoques psicológicos, corporales y energéticos. No trabajo siguiendo un protocolo cerrado, porque cada historia es diferente y cada persona necesita algo distinto en cada momento de su proceso.
No creo en las recetas universales. No creo que todas las personas necesiten lo mismo. Ni creo que la terapia consista en decirte cómo deberías vivir.
Creo en comprender tu historia, leer lo que ocurre más allá de los síntomas y acompañarte desde el lugar en el que estás.
Mi objetivo es ayudarte a entender qué sigue manteniendo activo tu estado de alerta y acompañarte para que puedas desarrollar una forma diferente de relacionarte contigo misma, con tus emociones, con tu cuerpo, con tu energía y con el mundo que te rodea.
Un acompañamiento a tu medida
No vas a encontrar una receta igual para todo el mundo. Ni alguien que te diga cómo deberías vivir.
Cada persona llega con una historia diferente, y por eso creo que el acompañamiento también debe ser diferente.
Encontrarás un espacio donde poder parar, comprender qué está ocurriendo y descubrir nuevas formas de responder a lo que hoy te genera miedo, inseguridad o malestar.
Un espacio donde puedas expresarte sin sentirte juzgada. Donde no tengas que demostrar nada. Y donde podamos avanzar a tu ritmo, respetando quién eres y el momento en el que te encuentras.
Mi objetivo no es que dependas de mí. Es acompañarte el tiempo que necesites para que recuperes la confianza en ti y puedas seguir caminando por tu cuenta. Para mí, ese es el verdadero sentido de la terapia.
No puedo prometerte una vida sin ansiedad. Sí puedo acompañarte para que recuperes la confianza en ti, dejes de vivir pendiente de la ansiedad y vuelvas a tomar decisiones desde quien eres, no desde el miedo.
¿Hablamos?
Si sientes que este puede ser tu momento, estaré encantada de conocerte y valorar juntas cómo puedo ayudarte.
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